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Archive for the ‘Literatura hispanoamericana’ Category

Juan Gelman: ‘Oración de un desocupado’

15 abril, 2012 1 comentario

Por Javier Félix García

Padre, 
     desde los cielos bájate, he olvidado 
las oraciones que me enseñó la abuela, 
pobrecita, ella reposa ahora, 
no tiene que lavar, limpiar, no tiene 
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena, 
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido, 
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
                    bájate un poco, contempla 
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre 
cavándome la carne, 
               este dormir así, 
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido 
te digo que no entiendo, Padre, bájate, 
tócame el alma, mírame 
el corazón, 
yo no robé, no asesiné, fui niño 
y en cambio me golpean y golpean, 
te digo que no entiendo, Padre, bájate, 
si estás, que busco 
resignación en mí y no tengo y voy 
a agarrarme la rabia y a afilarla 
para pegar y voy 
a gritar a sangre en cuello
por que no puedo más, tengo riñones
y soy un hombre,
            bájate, qué han hecho
de tu criatura, Padre?
            un animal furioso
que mastica la piedra de la calle?

Nos encontramos ante un poema de métrica muy irregular, de versos desde 2 hasta 15 silabas, no tiene rima, por lo tanto los versos son libres.
En este poema ni la métrica ni la rima son importantes porque lo destacable es el mensaje del autor:
En la primera parte, este desocupado recuerda a su vida con su abuela, que trabajaba todo el dia lavando, limpiando y cuidándole. Después habla de su situación, se pregunta sii sirve nacer para estar en esa situación sin dinero, sin trabajo con frio y con alta fiebre, luchando contra el frio, y le pide a dios que baje para que le ayude
En la última parte le pregunta a Dios por qué esta en esa situación ya que el ni robó ni asesinó a nadie, simplemente fue un niño y ahora le golpean y le hacen daño, él necesita ahora robar y amenazar a la gente para poder sobrevivir.
En este poema el desocupado pide ayuda a Dios porque esta desesperado, no sabe como acabar la situación y quiere que Dios le de la solución, ya que él no la encuentra.

Violín y otras cuestiones, 1956, el primer libro de poemas de Gelman, fue publicado en conjunto por el grupo de poetas El pan duro. En esta obra destacan la atención hacia la ciudad, la preocupación política y un lirismo intenso que carga de matices mágicos la realidad cotidiana. La intuición poética, que precede en sus descubrimientos a la novelística y a la sociología, tiene en estos jóvenes una especial penetración: desde un planteamiento social al que obliga la realidad comunitaria, pretende captar la esencia vital del hombre argentino. Asimismo destaca la aptitud para arraigar la escritura poética en la fuerza y la soltura de la lengua hablada, librándola de solemnidades y exquisitismos. Por los caminos que abre, tanto en la temática como en la actitud espiritual y en el trabajo con el lenguaje, puede considerarse el inicio de toda una corriente de la poesía argentina, que en su momento fue identificada con la “generación del 60”.

Juan Gelman nació en Buenos Aires el 3 de Mayo de 1930, realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Buenos Aires. A los quince años ingresó a la Federación Juvenil Comunista. En1948 comenzó a estudiar Química en la Universidad de Buenos Aires pero abandonó poco después para dedicarse plenamente a la poesía. Aprendió a leer a los 3 años y pasó su infancia andando en bicicleta, jugando al fútbol y leyendo. Desde niño es simpatizante de Atlanta, el club de fútbol del barrio, donde años después le pondrían su nombre a la biblioteca, algo que él considera «el homenaje más grande de su vida».2 Comenzó a escribir poemas de amor cuando tenía ocho años y publicó el primero a los once (1941) en la revista Rojo y Negro.

En 1955 fue uno de los fundadores del grupo de poetas El pan duro, integrado por jóvenes militantes comunistas que proponían una poesía comprometida y popular y actuaban cooperativamente para publicar y difundir sus trabajos. En 1956 el grupo decidió publicar su primer libro,Violín y otras cuestiones.

En 1963, durante la presidencia de Guido, fue encarcelado con otros escritores por pertenecer al Partido Comunista en el marco del plan represivo CONINTES, hecho que provocó movimientos de solidaridad y publicaciones de sus poemas en protesta por su detención.

En 1966 comenzó a trabajar como periodista. En 1967, durante la dictadura militar autodenominada Revolución Argentina (1966-1973) se integró a la organización guerrillera recién formada Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). El 26 de agosto de 1976 fueron secuestrados sus hijos Nora Eva (19) y Marcelo Ariel (20), junto a su nuera María Claudia Iruretagoyena (19), quien se encontraba embarazada de siete meses. Su hijo y su nuera desaparecieron, junto a su nieta nacida en cautiverio. En 1978 Gelman supo a través de la Iglesia Católica que su nuera había dado a luz, sin poder precisar dónde ni el sexo.

El 7 de enero de 1990 el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de su hijo Marcelo, encontrados en un río de San Fernando (Gran Buenos Aires), dentro de un tambor de grasa lleno de cemento. Se determinó también que había sido asesinado de un tiro en la nuca. Exiliado durante la dictadura militar, sus hijos y nuera desaparecieron y no pudo reunirse con su nieta, nacida en prisión, hasta el año 2000.

Actualmente, Juan Gelman vive en México y es columnista del periódico argentino Página/12. Ha recibido varios premios: Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, Nacional de Poesía argentino, el Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda” y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; en 1997 el Premio Nacional de Poesía de Argentina; y el 29 de noviembre de 2007 fue galardonado con el Premio Cervantes. La vida y poesía de Gelman se encuentran siempre entretejidas. En la época de El Pan Duro, proponía una poesía vinculada a la acción política, el uso de un lenguaje coloquial vinculado a temas urbanos y que siguiera la cadencia tanguera, marcada por un fuerte radicalismo. Con el enfrentamiento con el comunismo surge una nueva poesía que no se propone sólo el cambio social, como en Neruda, sino también cambiar la palabra misma. La nueva poesía hispanoamericana buscabaacercar la poesía al habla popular y a las cosas de los hombres comunes, sin el estilo panfletario y directo que había caracterizado a la poesía social de los 30 y 40.

 

 

César Vallejo: ‘Masa’

Por David Gallardo Rivera

Al fin de la batalla,
y muerto ya el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: “No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
“No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: “¡Quédate, hermano!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar…

 

El poema pertenece a César Vallejo, un poeta peruano nacido en 1892, y con grandes influencias del modernismo y vanguardismo. De sus obras destacan “Los Heraldos negros”, “Trilce” o “España, aparta de mí este cáliz”, libro al que pertenece ese poema, publicado en 1937.

Utiliza un verso libre, y juega con rimas consonantes y asonantes que llenan el poema de significados. El autor utiliza un yo lírico, (el sujeto poético). Este poema formado por cinco estrofas donde la primera es una presentación de la situación, las otras tres son los diferentes ruegos y la última es la conclusión.

El tema es que sólo con la unión de todos los hombres es posible lo imposible: la resurrección, que un cadáver vuelva a la vida.

El poema comienza con una ubicación espacial: la batalla. La batalla implica una lucha entre dos fuerzas, donde uno pierde o gana. Aquí el protagonista es el perdedor, y yace muerto en batalla. Un hombre cualquiera, un igual a él, se conmueve y le pide que no muera, y dispondrá a todos los hombres a que también reconozcan al combatiente. Un reconocimiento a la lucha humana, a la batalla que tanto se sufre y al amor por el prójimo. Pero su ruego es en vano, no cambia su condición de cadáver, y el yo lírico también se une al sufrimiento de esos hombres.

Llegaron otros dos y hombres refiriéndose a una característica del combatiente, viendo si, tal vez, eso lo mueve otra vez a la lucha “¡valor!”.
La vida tiene que poder contra la muerte, ese es el mensaje para quien ha vivido combatiendo. Y a eso apelan, sin embargo, el cadáver no les hace caso.

La masa se va formando, ahora no son uno, ni dos, son millones con “ruego común”. Lo que los une es la solidaridad y el amor, pero aún no es posible lo imposible.

La última estrofa vuelve a los cuatro versos, y ahora no son millones, son todos los hombres. Esta vez las palabras sobran, las acciones conmueven. Ahora el cadáver tiene sentimientos, está triste y emocionado por el amor común.

El poema termina con una acción que responde a la acción de todos “echóse a andar”. Vuelve así a la vida, a la lucha, y lo que parecía imposible se realiza.

En resumen el significado del poema es que la unión de todos los hombres hace la fuerza, y puede conseguir lo imposible.

Alfonsina Storni: ‘Voy a dormir’

Por Ana Lozano Yedro

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos encardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera,
una constelación, la que te guste:
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…

Alfonsina

Nació en Sala Caprisa (Suiza) en 1892 y murió en el Mar del Plata en Buenos Aires (Argentina) en 1938 con 46 años de edad.

Fue una poetisa y escritora posmodernista. Su producción literaria al igual que su vida están repletos de valentía, romanticismo y lucha. Sus contenidos sirvieron de reivindicación y bandera a las mujeres de toda una época, pues buscaban la igualdad entre sexos aunque defendiendo sobretodo la feminidad de la mujer.

Sus padres ambos de origen suizo regentaban una cervecería en San Juan, pero en 1891 volvieron temporalmente a Suiza donde nació Alfonsina un año después. De vuelta, en Argentina su madre montó una escuela domiciliaria y su padre un café. Alfonsina era una niña curiosa, imaginativa y mentirosa que solía meter a su familia en líos. A los 10 años dejó la escuela para trabajar en el café de su padre y a los 12, tras la muerte de éste comenzó a escribir poesía. Buscó un nuevo trabajo en una fábrica de gorras. Posteriormente se uniría a una compañía teatral como actriz recorriendo así numerosas ciudades del país durante un año de gira tras el cuál escribió su ópera prima (teatral): “un corazón latiente”.

A los 17 años se mudó a una pensión de Coronada para estudiar maestro rural, que pese a no tener los estudios primarios la admitieron por su entusiasmo. Realizó numerosas colaboraciones con el periódico del colegio y los fines de semana viajaba a Rosario para cantar en un lugar de mala reputación. Cuando esto se descubrió se dio a la fuga, dejando una nota y fue encontrada llorando bajo un puente (Se cree que fue un presagio de lo que ocurriría 30 años más tarde).

En 1911 nació su hijo Alejandro, de padre desconocido. Encontró trabajo como una cajera en una farmacia y en una tienda. Se presentó a una entrevista de corresponsal psicológico entre 100 varones y fue escogida, aumentando así sus ingresos que le permitían mantener a su hijo.

En 1916 escribe “Inquietud del rosal” donde se descubre como madre soltera y sin complejos, fue su primer libro y calificado de inmoral. Éste le permitía adentrarse en revistas como “Caras y caretas” o “Nosotros” donde empezó a publicar, pese a que perdió su empleo es la empresa aceitera. Colaboró gratuitamente con “La Acción” y la revista “Proteo” y fue nombrada directora de un colegio.

En 1918 publicó “El dulce cariño” y en 1920 “Languidez” Primer Premio Municipal de Poesía y 2º Premio Nacional de Literatura, con el que levantó a su alrededor una gran ola de admiración y simpatía. En esta época comenzó el poema “Ocre” con el que abandona el erotismo concreto que la caracterizaba, para escribir de una forma más abstracta y reflexiva (incluyendo la ironía).

La multitud de viajes que realizaba y de actividades la producía depresión y cansancio que afectaban a sus nervios empeorando su salud.

Empezó una relación con el escritor Horacio Quiroga, pero nunca se supo bien si fue algo más, ya que en 1927 el se casó con otra mujer.

En 1925 publicó por fin “Ocre” y en 1927 “El amo del mundo”: una obra de tres actos con sus teorías sobre las relaciones entre hombres y mujeres que tuvo malas críticas y sufrió mucho ya que en ésta revelaba sus intimidades a cerca de su hijo y el hombre al que amaba, nunca lo superó.

Sus obras fueron progresivamente reflejando su estado enfermizo, su personalidad llena de preocupaciones, malos ratos, apuros y estados variables de salud. Se sentía perseguida y se convirtió en una maniática. En  publicó “Dos farsas pirotécnicas”, en 1934 “Mundo de siete pozos” en el que dedica un poema a Federico García Lorca.

Un año después mientras se bañaba en una playa cayó inconsciente y la diagnosticaron cáncer de mama, la operaron pero resultó imposible extraer el tumor.

En 1937 publicó su último libro “Mascarilla y trébol” en el que trata de superar la muerte de su amigo Horacio Quiroga.

Viajó al Mar del Plata por trabajo, pero el dolor ya la hacía pensar en el suicidio. Estando en una pensión escribió cartas a su hijo y un último poema que envió al diario “La Nación”, el poema “Voy a dormir”. Unos días después fue encontrada muerta en el mar tras arrojarse desde una escollera, el día después de su funeral publicaron su poema.

El poema

Es un antisoneto de cuatro estrofas y 14 versos endecasílabos que no tienen rima entre sí. Están organizados en dos cuartetos y dos tercetos.

En este poema Alfonsina pide ayuda a la muerte, ella enferma de cáncer sufre y decide acabar con su dolor y evitar el sufrimiento de su hijo que la tendría que cuidar:

En el primer cuarteto: Alfonsina describe la situación en la que se encuentra en el suelo y la muerte va a su encuentro como una nodriza que la cuida.

Utiliza elementos como la enumeración y el asíndeton para describir la situación y recursos como las alegorías “Dientes de flores…musgos escardados”.

En el segundo cuarteto: Alfonsina amplía la descripción del lugar aludiendo al cielo y a las estrellas.

Utiliza metáforas: La lámpara-> Las constelaciones.

En el primer terceto: Alfonsina pide a la nodriza (la muerte) que la deje sola y se para a describir lo que ocurre a su alrededor: la hierba crece, los pájaros cantan, etc.

Utiliza una personificación: “Un pájaro le traza los compases”.

En el segundo terceto: Alfonsina concluye dándole un encargo a la nodriza, la pide que si la llama él (se desconoce quien pudo ser, su hijo se atribuyó la identidad al intentar evitar en un último instante el suicidio, pero cabe la posibilidad que sea el amor de su vida o ese amor idílico al que se refiere en sus poemas) le diga que ya se había ido.

Utiliza un encabalgamiento con el que empieza la frase: “…compases para que olvides”.

En mi opinión Alfonsina no le guarda rencor a la muerte, sino que la acepta y a compara con un sueño profundo y dulce al que se entrega tras una vida de sufrimiento y lucha constante. En definitiva, nos anuncia su muerte voluntaria y le pide ayuda a la figura de la nodriza (que representa a la muerte) para que la prepare su lecho mortal.

Se cree que su suicidio fue debido a la falsa creencia de que el cáncer se contagiaba y Alfonsina temía poder pasárselo a su hijo.

Jorge Luis Borges: ‘Otro poema de los dones’

12 febrero, 2012 Deja un comentario

Por Almudena Cabrera

Gracias quiero dar al divino
Laberinto de los efectos y de las causa
Por la diversidad de las criaturas
Que forman este singular universo,
Por la razón, que no cesará de soñar
Con un plano del laberinto,
Por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,
Por el amor, que nos deja ver a los otros
Como los ve la divinidad,
Por el firme diamante y el agua suelta,
Por el álgebra, palacio de preciosos cristales,
Por las místicas monedas de Ángel Silicio,
Por Schopenhauer,
Que acaso descifró el universo,
Por el fulgor del fuego
Que ningún ser humano puede mirar sin un asombro
antiguo,
Por la caoba, el cedo y el sándalo,
Por el pan y la sal,
Por el misterio de la rosa
Que prodiga calor y que no lo ve,
Por ciertas vísperas y días de 1955,
Por los duros troperos que en la llanura
Arrean los animales y el alba,
Por la mañana en Montevideo,
Por el arte de la amistad,
Por el último día de Sócrates,
Por las palabras que en un crepúsculo se dijeron
De una cruz a otra cruz,
Por aquel sueño del Islam que abarco
Mil noches y una noche,
Por aquel otro sueño del infierno,
De la torre del fuego que purifica
Y de las esferas gloriosas,
Por Swedenborg,
Que conversaba con los ángeles en las calles de
Londres,
Por los ríos secretos e inmemoriales
Que convergen en mí,
Por el idioma, que hace siglos, hablé en Nortumbria,
Por la espada y el arpa de los sajones,
Por el mar, que es un desierto resplandeciente
Y una cifra de cosas que no sabemos
Y un epitafio de los vikings,
Por la música verbal de Inglaterra,
Por la música verbal de Alemania,
Por el oro, que relumbra en los versos,
Por el épico invierno,
Por el nombre de un libro que no he leído:
Gesta Dei per Francos,
Por Verlaine, inocente como los pájaros,
Por el prisma de cristal y la pesa de bronce,
Por las rayas del tigre,
Por las altas torres de San Francisco y de la isla de
Manhattan,
Por la mañana en Texas,
Por aquel sevillano que redactó la Epístola Moral
Y cuyo nombre, como él hubiera preferido,
ignoramos,
Por Séneca y Lucano, de Córdoba,
Que antes del español escribieron
Toda la literatura española,
Por el geométrico y bizarro ajedrez,
Por la tortuga de Zenón y el mapa de Royce,
Por el olor medicinal de los eucaliptos,
Por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
Por el olvido, que anula o modifica el pasado,
Por la costumbre,
Que nos repite y nos confirma como un espejo,
Por la mañana, que nos depara la ilusión de un
principio,
Por la noche, su tiniebla y su astronomía,
Por el valor y la felicidad de los otros,
Por la patria, sentida en los jazmines,
O en una vieja espada,
Por Whitman y Francisco de Asís, que se escribieron
el poema,
Por el hecho de que el poema es inagotable
Y se confunde con la suma de las criaturas
Y no llegará jamás al último verso
Y varía según los hombres,
Por Frances Haslam, que pidió perdón a sus hijos
Por morir tan despacio,
Por los minutos que preceden al sueño,
Por el sueño y la muerte,
Esos dos tesoros ocultos,
Por los íntimos dones que no enumero,
Por la música, misteriosa forma del tiempo.

Jorge Luís Borges nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899 y murió el 14 de junio de 1986. Fue un escritor argentino y figura significativa de la vanguardia literaria de los años veinte y del movimiento ultraísta (movimiento literario nacido en España en 1918 con la intención de enfrentarse al modernismo). Borges publicó ensayos breves, cuentos y poemas. A los 4 años ya sabía leer escribir y creció como bilingüe ya que en su familia se hablaba español a la vez que el inglés y a los 7 escribió su primer relato “ La miseria fatal”. Borges con su familia tuvieron que viajar a Europa debido a la ceguera progresiva y hereditaria de su padre, que décadas más tarde afectaría al propio Borges. En 1955 ocupó el cargo de director de la Biblioteca Nacional, cargo que ocupó por 18 años. En 1961 obtuvo el Premio Formentor y sus poesías abordan temas como el paso del tiempo, la eternidad o el drama del individuo frente a la realidad.

Este poema se desarrolla en verso libre, no tiene ninguna regla métrica. Trata de que Borges agradece a la vida misma, que es un laberinto, y agradece la existencia de las personas, criaturas, por la razón que son los sueños. También hacen presencia personajes mitológicos porque quiere valorar la cultura griega, quiere que está esté siempre presente. El laberinto debe su nombre a la legendaria construcción diseñada por el inventor Dédalo a pedido del rey de Creta para mantener preso a su hijo Minotauro que acabó muerto por Teseo. El rostro de Elena se refiere a un personaje de la mitología griega: fue raptada por el príncipe de Troya, lo que originó una guerra. Elena mostraba su belleza desde pequeña y eligió como marido a Menelao, pero Afrodita hizo que Elena se enamorara de Paris, huyendo los dos. Se originó una guerra en la que Menelao ganó y regresó con su mujer y tuvieron una hija. Ulises fue un héroe legendario que fue personaje principal de la Odisea. Era rey de Ítaca. Ulises era un héroe protegido por la diosa Atenea, caracterizado por su astucia.  Con año 1955 se refiere a que Borges fue director de la Biblioteca Nacional durante 18 años y fue miembro de la Academia Argentina de letras. Las místicas monedas de Ángel Silicio (1624 – 1677) hacen referencia a un poeta religioso germano–polaco nacido en Bruselas.
En general, Borges agradece todos los placeres de la vida, por leer los libros de autores que gracia a ellos conoce sus ideas, por leer filósofos, científicos, monjes (Francisco de Asís) además, agradece todos los dones que tiene una persona misma. También, agradece todo lo que le pasó en Europa ( música alemana, vikings, Nortumbria), además, estuvo en América, Manhattan y Texas.

Jaime Sabines: ‘Yo no lo sé de cierto…’

12 febrero, 2012 Deja un comentario

Por Inés Ramos

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre 
un día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro. 
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo. 
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.) 

Jaime Sabines Gutiérrez fue un poeta y un político que nació en 25 de marzo de 1926 en Chiapas, y murió el 19 de marzo de 1999 en la Ciudad de México, tras varios años de enfermedades, a la edad de 72 años.
Es considerado uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX, pues en vida, tuvo un asombroso éxito entre los lectores.
Comenzó a estudiar medicina, pero posteriormente se dio cuenta de que su pasión era la escritura, por lo que abandonó la carrera y la ciudad mejicana en la que la cursaba con intencion de volver a su ciudad natal, dónde estuvo trabajando en la tienda de su hermano Juan, y allí escribió su famoso poema Tarumba. Tras esto se casó y tuvo cuatro hijos con Josefa.
Recibió numerosos premios entre los que destaca el Premio Nacional de Ciencias y Artes Lingüísticas y Literatura en 1983, y se realizaron varios eventos en su honor como en 1991, el Encuentro de Poesía Jaime Sabines.
POEMA:
La primera frase es la misma que la última, con la que el autor, nos quiere quedar clara su ignorancia acerca del tema, afirmando que todo es una suposición. Con ello se supone que el nunca ha vivido esta situación.
 En la primera estrofa, el autor caracteriza la soledad como la intimidad que tiene la pareja para realizar el acto sexual afirmando que se van matando uno al otro en esa “batalla”
 En la segunda estrofa, el autor se dedica a describir el acto sexual (el amor une cuerpos, por ejemplo).
 En la tercera parte, el autor afirma que los dos enamorados se creen saber todo, pues están enamorados, y en ese momento sólo piensan el uno en el otro.
OPINIÓN:
 Estoy de acuerdo con el autor en el último verso, al menos en función de lo que yo misma interpreto, puesto que el amor es un sentimiento que nos hace pensar que puede con todo, y nos creemos saberlo todo con él, y nos creemos que somos capaces de superar todo con él.