Inicio > El teatro desde la posguerra hasta hoy > El teatro desde la posguerra hasta hoy

El teatro desde la posguerra hasta hoy

Por Cristina García Parejo, B2C

1. Panorama general

La evolución del teatro español estuvo determinada por la Guerra Civil y sus consecuencias, como el exilio de algunos autores (Rafael Alberti o Pedro Salinas) o la muerte de otros (García Lorca o Valle-Inclán).

Durante la posguerra, el teatro se encontró al servicio de la dictadura, con lo que las dos corrientes dramáticas (comedia burguesa y el teatro del humor) tenían como rasgo común la evasión de la realidad. Durante los años 40 irrumpió el teatro realista, a partir de los 50 surgió el teatro de vanguardia y en los 60 surgió el teatro simbolista, corrientes que se vieron influenciadas por el teatro absurdo y el de la crueldad. Después de 1975 surgió un teatro neorrealista con el que se pusieron en escena obras de los grandes dramaturgos pasados.

2. La comedia: Miguel Mihura y Enrique Jardiel Poncela

En la posguerra floreció el teatro de humor, alejado de la realidad inmediata, con dos grandes autores: Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura.

El teatro de Jardiel Poncela

La producción teatral de Jardiel Poncela se caracteriza por la incorporación de lo inverosímil, con ingredientes de locura y misterio. Los personajes de sus obras, siempre numerosos, pertenecen a la burguesía y en ellas suele aparecer el esquema amo/criado. Algunas de sus obras más conocidas son “Eloísa está debajo de un almendro”, comedia clásica de humor negro que estrenada en 1940, “Un marido de ida y vuelta” (1939) o “Tú y yo somos tres” (1945).

El teatro de Mihura

La producción dramática de Mihura no pretende reflejar, sino idealizar la vida por medio la humanización de sus personajes y el triunfo de la bondad y la ternura. Mihura restablece, al final de sus dramas, la normalidad perdida. Algunas de sus principales obras son “Tres sombreros de copa” (que se estrenada 20 años después de ser escrita, en 1952), “¡Sublime decisión!” (1955) y “Melocotón en almíbar” (1958).

 3. El realismo: Buero Vallejo, Martín Recuerda y Sastre

Las obras del teatro realista se caracterizan por la complejidad de los espacios escénicos y la profundización de los caracteres de los personajes.

Antonio Buero Vallejo

En su teatro, Buero buscó la moderna tragedia española. Las obras de Buero Vallejo constituyen una síntesis de realismo y simbolismo. En ellas se oponen conflictivamente personajes contemplativos y personajes activos. Sus obras más importantes son “Historia de una escalera” (1949) en la que en un mismo decorado, la escalera de una casa de vecinos, y en tres épocas, transcurre la vida de unos personajes impotentes para superar su situación de indigencia; “En la ardiente oscuridad” (1952), en la que se plantea la lucha por la verdad y la libertad, “El sueño de la razón” (1970) en la que se lucha por la libertad del individuo y “La fundación” (1974) en la que aparece el tema de la tortura.

José Martín Recuerda

El teatro de José Martín Recuerda posee un pronunciado carácter documental, de signo crítico, cargado de crispación y desgarro. Sus principales obras son “Las salvaje en Puente San Gil” (1961), que constituye una reflexión contra la intolerancia y un alegato contra la hipocresía de muchos españoles de posguerra y “Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca” (1970) que narra los últimos momentos de Mariana Pineda, heroína liberal condenada a muerte durante el reinado de Fernando VII.

Alfonso Sastre

El talante luchador de Sastre se observa en la serie de manifiestos para la renovación del teatro español que inició en 1950, cuando formó el Teatro de Agitación Social. Sus obras más destacadas son “Escuadra hacia la muerte” (1953) con la que consiguió su proyección en el teatro español y en la que el conflicto central es la decisión de unos soldados de matar al sargento que los tiraniza, “La sangre y la ceniza” (1965, estrenada en 1976) en la que se escenifican los últimos acontecimientos vividos por Miguel Servet y “La taberna fantástica” (1966, estrenada en 1985) en la se presenta la historia de Rogelio, quien bebe aguardiente para animarse a ir a velar a su madre.

4. Los grupos independientes

La independencia del teatro suponía el rechazo del espectáculo conservador mediante la creación de una estética peculiar y un intento de autofinanciación.

En esta orientación fueron pioneros L’Escola Dramàtica Adrià Gual o Els Comediants o Els Joglars en Barcelona. En Madrid fue importante el TEM (Teatro Estudio de Madrid). En el resto de España cabe destacar a Tabanque y La Cuadra (Sevilla), el Teatro de Cámara de Zaragoza, el Teatro Universitario (Murcia) y el Teatro Critico de Galicia.

5.El teatro desde 1975

En los años de la transición democrática tuvo lugar el surgimiento de un teatro neorrealista.

El teatro de la transición (1975-1985)

En esta etapa se producen varios fenómenos entre los que se encuentran: la recuperación de los dramaturgos más importantes del siglo XX, que los autores realistas más representativos continúan escribiendo y estrenando sus obras, la importancia de la representación vanguardista, el fin de muchos grupos de teatro independiente o el comienzo de la creación de un teatro neorrealista.

El teatro neorrealista

En los años de la transición aparece una nueva promoción de dramaturgos denominada la “Generación del 82” o “Generación de la Transición”. Estos escritores poseían un importante conocimiento y práctica de la profesión. Los rasgos más destacados de este tipo de obras son: la actitud realista, el interés por personajes no integrados, la ruptura de la moral tradicional y utilización del humor y la ironía. Los autores más conocidos y sus obras son:  José Sanchís Sinisterra con “Sangre lunar” (2006), José Luis Alonso de Santos con “Yonquis y yanquis” (1996) e Ignacio Amestoy con “El toro rojo” (1992).

Las últimas promociones

Hacia finales de los años 80 surge una nueva promoción de escritores con formación universitaria que continúan la labor de los dramaturgos anteriores. Entre estos destacan Ernesto Caballero, Paloma Pedrero o Ignacio del Moral.

>>> Puedes descargar una versión de este artículo en PDF

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: