Inicio > Poesía modernista > Rubén Darío: ‘Nocturno’

Rubén Darío: ‘Nocturno’

Por Marina González Santibáñez

Los que auscultasteis el corazón de la noche,
los que por el insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, un eco vago, un ligero ruido…

En los instantes del silencio misterioso,
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
¡sabréis leer estos versos de amargor impregnados!…

Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas.

Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,
y la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
¡y el sueño que es mi vida desde que yo nací!

Todo esto viene en medio del silencio profundo
en que la noche envuelve la terrena ilusión,
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.

Opinión

Dentro del conjunto de poemas de Rubén Darío no existe un solo “Nocturno”; en realidad fueron tres los poemas así titulados por el gran poeta nicaragüense, en los que con este titulo viene a tratar el tema del insomnio, tan del gusto de los románticos de todas las épocas.

Dos de estos poemas referidos forman parte del libro “Cantos de vida y esperanza”.

Señalar brevemente que el primero de los dos “Nocturnos” que contiene este libro son una melancólica y amarga reflexión sobre las edades de su propia vida y, en general, sobre el dolor de vivir. Comienza “Quiero expresar mi angustia en versos…”

El segundo ‘Nocturno’ incluido en “Cantos de vida y esperanza”, es el que comienza “Los que auscultasteis el corazón de la noche…”, que es precisamente el poema que nos ocupa y que se pasará a desarrollar más adelante.

Y, por ultimo, existe un tercer “Nocturno”, en este último caso está incluido en el cuarto, y ultimo, de los poemarios del poeta, el publicado en 1.907 bajo el titulo de “El canto errante”. Este último comienza de este modo: “Silencio de la noche, doloroso silencio…”

En mi opinión, mediante el Nocturno “Los que auscultasteis el corazón de la noche,…” el poeta recrea, una vez más, la imagen, tan frecuente en la poesía de todos los tiempos, de considerar la vida como un sueño y la muerte como el despertar.

No se trata de un “Nocturno” contemplativo y sereno, en este caso, a lo largo del poema se destila la triste que sigue a la fiesta triste. Un lamento de lo que pudo ser y no ha sido. La noche, con su manto negro, “envuelve la terrena ilusión”

Es un hombre inquieto, contradictorio e insatisfecho, codicioso de placer y de vida, angustiado ante el dolor y la idea de la muerte, que pasa frecuentemente del derroche a la estrechez, del optimismo frenético al pesimismo desesperado. A lo que parece sus días pasan entre drogas, mujeres y alcohol.

No cuesta nada imaginarnos al poeta, después de una de sus muchas noches de tertulias, de alcohol y de “farra” (segunda acepción del DRAE: juerga, jarana, parranda.). Es ya un hombre cansado y atormentado que sabe bien que la noche y la soledad están llenas de diablos.

Libro al que pertenece y época

Como ya se señalo en el punto anterior, el segundo de los “Noctunos” conocidos de Rubén Darío, el que comienza “Los que auscultasteis el corazón de la noche…”, pertenece al libro titulado “Cantos de vida y esperanza”, publicado en 1.905, y que es seguramente el más famoso de sus poemarios, tras “Azul”, que fue publicado 17 años antes.

Tema

Nos habla de la noche de un insomne. De él mismo. Habla de que la noche se ha vuelto negra, ha oscurecido, y, con ella, también su alma se ha ido tiñendo de amarga melancolía. De lamentos por “lo que pudo ser y no es”. Puede apreciarse que el autor está bebiendo alcohol tal como refleja en el verso que dice “como en una vaso vierto en ellos mis dolores”. El autor se lamenta de su vida pasada.

Partes, estrofas, estructura

En este “Nocturno” la noche es el paisaje, la hora en que se desarregla el día y sobrevienen las preguntas esenciales y la amargura. Todo se vuelve melancolía, y es entonces cuando aparece ese yo lírico extrañado, introspectivo, solitario, que en su disolución deja salir lo que suele permanecer en las capas más profundas de la psiquis humana. [citando…]

En este relato la función lírica, esto es: lo que origina el discurso, es la percepción alterada por exacerbada como consecuencia de no lograr conciliar el sueño. En él, el sujeto del enunciado padece de insomnio y a la vez, paradójicamente, se refugia en él, ya que dormirse implicaría enfrentar el mundo onírico con su carga de verdad absoluta, y tal enfrentamiento requeriría aun de mayor coraje, virtud de la que carece.
Este torrente de emociones no es exclusivo del Modernismo. Es muy frecuente también en otras corrientes,como el romanticismo.

Analizando el poema, podemos señalar en resumen algunas características generales del nocturno como género, a saber:

a/ la presencia expansiva, e incluso masiva, de la noche; todo cuanto no sea ella se desdibuja.
b/ la noche se ofrece como el ámbito de lo oculto, ideal para el asalto de temores profundos y de deseos no confesados.
c/ la noche es espacio de la angustia; a veces hasta llega a la disgregación.
d/ hay un yo que vela, frecuentemente por insomnio. Se trata de un estado de alerta al que no se puede renunciar.
e/ el nocturno da cauce a una poesía intensamente emocional.
f/ el nocturno tiene una gran musicalidad.

El poema podría estructurarse de la siguiente manera:
Se consideraría el inicio a las dos primeras estrofas en las cuales el autor se dirige a aquellos que él considera sus semejantes, los cuales conocen tan bien como él todo aquello que concierne a la noche.
La segunda parte del poema abarca la tercera y la cuarta estrofa, en ellas Rubén Darío se lamenta de su vida pasada y da lugar a creer que está ebrio, aparece también un lamento de que las cosas no salen como él quiere.Se produce la repetición de la conjunción Y.
El desenlace del poema se desarrollaría en la última estrofa, el poeta vuelve a recalcar el marco del poema(la noche) y aparece un sentimiento de ilusion que contrasta con la amargura que predomina a lo largo del poema.

Autor, (Biografía)

Rubén Darío nace en Nicaragua, concretamente en Metapa (1867). Su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento, y se le considera como el iniciador y máximo representante del Modernismo hispanoamericano.

Con una dichosa facilidad para el ritmo y la rima creció Rubén Darío en medio de turbulentas desavenencias familiares, inventando sueños exóticos, memorables heroísmos y tempestades sublimes.

Para un concurso literario convocado en su país escribe Otoñales, que obtiene un modestísimo octavo lugar entre los cuarenta y siete originales presentados, y Canto épico a las glorias de Chile, por el que se le otorga el primer premio, compartido con otro autor, y que le reporta la módica suma de trescientos pesos.

Pero es en 1888 cuando la auténtica valía de Rubén Darío se da a conocer con la publicación de Azul, libro de enorme importancia.

En 1891 visita España. Llega precedido de una enorme popularidad, lo que le permitirá establecer inmediatas relaciones con las principales figuras de la política y la literatura españolas.

Dos años después, en 1893, muere su esposa. Se piensa que fue a raíz de este incidente, que el poeta comienza a llevar una vida mundana y a darle a la bebida más de lo aconsejable. En realidad, mucho más de lo aconsejable.

Por esta época inicia una etapa de viajes entusiastas por Italia, Inglaterra, Bélgica, Barcelona, Mallorca… y es acaso entonces cuando escribe sus libros más valiosos: Cantos de vida y esperanza (1905), El canto errante (1907), El poema de otoño (1910), El oro de Mallorca (1913). En Mallorca espera restaurar su deteriorada salud.

En esta etapa final, la vida del poeta no es fácil, apenas le queda dinero para pagar sus deudas, pero ganó, eso sí, el reconocimiento de la mayoría de los escritores contemporáneos en lengua española.

En 1916, al poco de regresar a su Nicaragua natal, Rubén Darío falleció, y la noticia llenó de tristeza a la comunidad intelectual hispanoparlante.

Anuncios
Categorías:Poesía modernista
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: